Filosofía Self Hosted Project
La privacidad no debería requerir un título en ciencias de la computación
Ahora mismo, la privacidad real requiere experiencia — infraestructura de servidores, protocolos VPN, seguridad operacional. Un periodista exponiendo corrupción no debería necesitar un título en ciencias de la computación para proteger sus fuentes. Un activista documentando abusos de derechos humanos no debería tener que convertirse en administrador de sistemas Linux para mantenerse seguro. La privacidad es un derecho fundamental, no un logro técnico.
La trampa del tutorial
La mayoría de la gente eventualmente encuentra la respuesta: alquila tu propio servidor, configura tu propio VPN. Siguen un tutorial. Algo se rompe. No saben por qué. Se rinden y vuelven a un VPN comercial, sabiendo que no es realmente privado, pero al menos funciona.
Con SHP, tu VPN funciona inmediatamente con configuraciones seguras por defecto. En 10 minutos tienes un servidor VPN privado funcionando con acceso root completo. Hacemos que sea fácil empezar, pero no te encerramos — cambia protocolos, reubica servidores, configura enrutamiento personalizado cuando lo necesites.
Ética pragmática
Cualquier herramienta de privacidad puede ser mal utilizada. Lo mismo se aplica al cifrado, el discurso anónimo y la comunicación privada — todos derechos fundamentales a pesar del potencial abuso.
SHP no es un escudo para actividades criminales. El abuso infantil, terrorismo y piratería de derechos de autor son inaceptables y resultarán en suspensión inmediata. Cumplimos con solicitudes legales legítimas relacionadas con estos temas.
Pero no comprometeremos la privacidad del usuario por conveniencia, no construiremos puertas traseras, y no fingiremos que la vigilancia masiva hace a nadie más seguro.
Por qué importa ahora
El bloqueo masivo de VPN se está acelerando. El Gran Firewall evoluciona constantemente y está siendo adoptado por nuevos países. La tecnología DPI se vuelve más inteligente.
Los proveedores comerciales se ven comprometidos o forzados, las jurisdicciones cambian, y las trampas están en todas partes.
La brecha entre "Necesito privacidad" y "Puedo lograr privacidad" se está ampliando.
Las soluciones comerciales requieren confiar en las promesas de alguien.
La privacidad real requiere verificación, no confianza.